Por Juan Cuccarese / @jcucca
En Brasil, Boca Juniors empató 1 a 1 con Fluminense y debido a la victoria conseguida en el partido de ida, accedió nuevamente, tras 4 años, a la semifinal de la Copa Libertadores de América. El partido arrancó, como ya es costumbre, con un Boca que fue superior al menos por los primeros 15 minutos.
Fluminense, mientras tanto, se ordenaba y buscaba el gol con arremetidas de sorpresa, que Boca lograba parar a duras penas. Pasado el primer cuarto de hora, el Flu comenzó a agrandarse en la cancha y a ocupar el mediocampo, mientras que el conjunto de Falcioni no sabÃa como armar juego. Riquelme, quién tantas veces definió partidos claves, se veÃa ofuscado debido a la buena marca que habÃa propuesto el DT Abel Braga. No podÃa moverse con libertad, y Boca sufrÃa la ausencia de su principal generador.
Para colmo de males, Erbes no tuvo uno de sus mejores partidos y fue constantemente superado por los jugadores del equipo local, que le ganaban la espalda. A los 17 minutos llegarÃa el primer derechazo a la mandÃbula del Xeneize: Tiro libre para Fluminense, y Carleto se ubica para pegarle. Saca un remate bajo, casi sin vuelo, que rebota en Rivero y, cuando parecÃa que se iba muy lejos, agarra una carambola increÃble y se mete por el palo derecho de Orión pidiendo permiso.
El equipo local se ponÃa 1 a 0 arriba y confirmaba que estaba jugando mejor que su rival. El Xeneize no encontraba respuesta, y el Flu se mostraba rápido, vertiginoso y con muchas ideas.













