Navas, a punto de marcar el gol de la victoria - AFP.
Hay jugadas que, para bien o para mal, permanecen en la memoria del aficionado con la misma naturalidad que las tablas de multiplicar. El gol de Iniesta en el Mundial de Sudáfrica va de la mano de la parada previa de Iker Casillas a Robben en la final del Mundial de Sudáfrica o del penalti parado a Cardozo en cuartos. Los éxitos de España también se explican desde su capitán, Casilas, inmenso en los peores momentos de su equipo. El portero puso color a un partido gris de España ante Croacia, sólo doblegada en el minuto 87 tras una jugada de salón, con una asistencia de sombrero de Cesc y un control con el hombro de Iniesta de esos que paralizan el tiempo. El 6 le pasó al 22, Jesús Navas (Los Palacios, Sevilla, 1985), que habÃa entrado por Torres y marcó tan solo que quiso meterse en la porterÃa. Un gol de definición sencilla y elaboración complicada que tranquilizó a una España angustiada y previsible que jugó con fuego y rozó la eliminación varias veces. Una España salvada por Casillas, espectacular para despejar en el vuelo un cabezazo de Rakitic y para responder después a un chutazo de Perisic.











